El Okaso de las Sombras
Aun siento recorrer lava dentro de mi cuerpo
a pesar de lo inerte de sus carnes
la putrefacción que envuelve las montañas destruidas
ante el acoso de la mirada que sacude mis entrañas.
Hiel en la piel
Sangre en los labios que buscan mis caricias
Una esperanza recorre mi vientre.
El Okaso de las Sombras I
Aun no recuerdo cuando desperté ni en que momento salí a caminar por las calles de este pueblo sin alma, solo sé que es el año dos mil y un recuerdo antes de que se perdiera la historia de mi pueblo sobre el horizonte y como antecedente de nuestra vida solo quedan algunas cerros tatuados con símbolos que mi cabeza no logra descifrar.
El día que lo logre por fin sabré quien soy y porque sigo tus pasos.
El Okaso de las Sombras II
Evito cerrar las ventanas de mis manos para deleitarme con el aroma de coco que corre por tus pasillos, sonrisas vacías ante el lecho del abismo,
Una luciérnaga me hechiza con su encanto,
mientras mis pies danzan en el viento
la canción que olvide en el instante que me abrace a la noche.
El Okaso de la Sombra III
Me pierdo entre los pliegues
De tu mirada
Hasta Llegar a lo más profundo.
Broto en cada lágrima que produce tu sonrisa.
Me están creciendo las alas que alumbraran el camino hasta el rincón
donde me aguardas
allí donde la montaña se agacha y dibuja las sombras.
La suavidad de su interior se desvanece en mi boca
mientras sus jugos inundan mi aliento
En mi lengua quedan grabados tus sabores a lo lejos las campanas sacuden los recuerdos que impregnaron las sábanas durante nuestro encuentro.
Esas sabanas que envuelven los recuerdos y protegen su memoria
El Okaso de las Sombras IV
El destino lo forjamos nosotros,
se construye con nuestras acciones.
Es un horizonte vacío que se pierde al amanecer y despierta con el látigo de la realidad que se desplaza en el kayac que recorre mis venas.
Solo para recordarme que el dolor existe y que los sueños son la fantasía que no se esconde en las sombras.
El aroma de los lilium se despide con tu presencia,
ahora forman parte de una historia que nunca será contada.
El Okaso de las Sombras V
El día de hoy me he deleitado en la alcoba de tu pasado, en ese rincón aroma a canela y pimienta negra, mientras el incienso se desgasta tu silueta impregna de su esencia mientras te pierdes en el humo de la oscuridad, las luces errantes de mi pueblo me recordaron el camino a casa.
No necesito hablar para decirte que te estimo.
El Okaso de las Sombras VI
El olor del impresencia se esparce en el universo, las esencias se confunden entre nuestros cuerpos ansiosos de nuestro calor
Rompen la barrera del tiempo y se enlazan en la eternidad
¿Qué es la eternidad?
Un vació que no existe, habitado en el infinito por seres que creen en el amor
es el reflejo de mi mirada impregnando tus retinas, el tacto de tu piel deslizándose en mi cuerpo, las yemas de tus dedos resiguiendo mis destellos
iluminados por las campanas de tu pueblo y el tum-tum de mi corazón
El Okaso de las Sombras VII
He recuperado los caminos que hilamos un día
sin saber que las huellas quedarían impresas en nuestros pasos
para que de nuevo pudieramos retornar a un beso,
un abrazo,
una mirada que se escondió bajo las sábanas
que los días han extendido sobre nosotros
mañana regreso a mi reposo
entre las cobijas que nos albergaron un día
entre sus rincones secretos.
El Okaso de las Sombras VIII
Suspiro con tu impresencia
te desprendes de las gárgolas
disuelto entre la lluvia
cubriéndome por completo
Solo eres un vigía que observa el horizonte,
petrificado ante la pureza de tu alma,
esa que brilla como el sol,
que ilumina la luna,
se refleja en el mar de la conciencia
No es más que una luciérnaga
perdida por la luz artificial de una ciudad construida
sobre el continente flotante
desprendida del universo
en la superficie del mar
se envuelve con el canto de las sirenas
Cual luz errante que se acerca a besar
las playas en busca de esperanza
Como un lucero que atraviesa el océano
y se transforma en caricia
martes, 11 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario